Cual Es Tu Legado?/ What is Your Legacy?

Mientras estaba sentado en esa banca esta pregunta me estaba mirando. Entonces, naturalmente me pregunte “Ángel, ¿Cuál es tu legado?” ¿Cuantas veces nos hemos hecho esta pregunta? ¿Cuál es legado que queremos dejar? Para nuestros hijos, nuestras comunidades, el mundo? ¿Cómo es que queremos ser recordados? Pero antes de ser reconocido por algo, tenemos que hacer algo. Tenemos que arriesgar algo, sino todo. Luchar por algo.

¿Pero que es lo que nos detiene? Todos tenemos temores ¿verdad? Al fin, todos somos humanos. Algunos temen viajar por avión, hablar en publico, alturas, la oscuridad, fracasar, le temen a no ser suficiente, lo desconocido, y por su puesto la muerte.

Hebreos 11 menciona a hombres y mujeres que dejaron su propio legado. Algunos nombres bien reconocidos, otros no tanto, y otros ni los menciona por nombre, pero dejaron su legado. Habla de hombres y mujeres que pusieron toda su confianza en Dios, le obedecieron, y arriesgaron todo, hasta sus propias vidas.

¿Pero sabias que hasta Moisés se sintió inadecuado? ¡Si, ESE Moisés! Moisés le dice a Dios que él no puede ir delante del faraón porque el no es elocuente y porque se le traba la lengua y se le enredan las palabras. La respuesta de Dios es “¿Quién hizo la boca del hombre?… ¿No soy yo? Ahora, ve y yo estaré con tu boca y te enseñare lo que debes de hablar.” Y todos sabemos que pasa después. Dios usa a Moisés para liberar al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto.

Y muchos de nosotros conocemos la historia de Gedeón, quien derroto a los Madianitas con solo 300 hombres. Pero Gedeón no era ese gran guerrero al principio o por lo menos él no lo pensaba. Gedeón se sentía inadecuado, no capaz de poder hacer lo que Dios le estaba diciendo que hiciera, rescatar a Israel de los Madianitas. Gedeón creía que como el venia de la familia mas débil de su tribu y él era “el menor de su casa” él no iba a poder hacer lo que se le estaba ordenando. Pero Dios sabia exactamente quien era Gedeón y de lo que era capaz de hacer. Le llamo “hombre valiente” cuando se le apareció. Dios también le dice “ve con esta tu fuerza… ¿No soy yo quien te envió?” Y Dios aseguro a Gedeón “Ciertamente yo estaré contigo” y seguramente así fue. Dios uso a Gedeón para poder liberar a Israel de la opresión que enfrentaban.

De regreso a la pregunta, “¿cual es tu legado?” Me recordé a lo que Pablo escribió en 2ª Timoteo 4.7, “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera…” y me di cuenta que yo también tengo temores. Ya se, sorpresa. Yo temo no solamente el no pelear, pero ni dar un puñetazo. Temo no solamente no terminar la carrera, pero ni siquiera comenzar a correr.

Cuando sea mi tiempo de partir, quiero que mis hijos me recuerden no solamente como un padre amoroso y un buen esposo, pero mas importante alguien quien arriesgo todo para el Reino. Alguien quien mantuvo la fe, alguien quien corrió con su mirada puesta en Jesús.

Entonces, si el mismo Dios que le dio las palabras a Moisés delante de faraón; el mismo Dios que abrió el Mar Rojo; el mismo Dios que uso a Gedeón con solamente 300 hombres; el mismo Dios que levanto a Lázaro de los muertos; el mismo Espíritu que levanto a Jesús de los muertos; si ese mismo Dios esta con nosotros; si ese mismo Espíritu esta en nosotros. ¿Por qué temer? ¿Qué nos detiene? “Si Dios con nosotros ¿quién contra nosotros?” ¿Verdad? ¡VERDAD! Moisés y Gedeón enfrentaron sus temores, pero nunca estuvieron solos.

No dejemos un legado para que la generación que sigue diga “Miren lo que (ponga su nombre aquí) hizo,” mas bien digan “miren lo que Dios hizo.”

____________________________________________________________________________________________

As I sat on that bench this question was staring at me. So, naturally, I asked myself “Angel, what is your legacy?” How many times have we asked ourselves that question? What’s the legacy that we want to leave behind? For our children, our communities, the world? What do we want to be remembered for? But before we can be recognized for anything, we have to do something. Risk something, if not everything. Fight for something.

But what holds us back? We all have fears, right? After all, we are human. Some fear flying, speaking in public, heights, the dark, failure, fear of inadequacy, the unknown, and of course death.

Hebrews 11 lists men and women who left a legacy of their own. Some of the names are very recognizable, others not so much and others it doesn’t even name them, but still left a legacy. It speaks of men and women who put their trust in God, obeyed Him and risked everything even their lives.

But did you know that Moses felt inadequate? Yes, THAT Moses! You know, Charlton Heston. Moses tells God that he cannot go in front of Pharaoh because he was not “eloquent” and he was “slow of speech and tongue” (Exodus 4.10-12). Gods response to Moses was, “Who has made man’s mouth? Now go, and I will be with your mouth and teach you what you shall speak.” And we all know how it turned out. God used Moses to free the people of Israel from slavery in Egypt.

And many of us know the story of Gideon, the one who defeated the Midianites with only 300 men. But Gideon wasn’t the great warrior at the beginning or at least he didn’t think so. Gideon too felt inadequate. Gideon felt that he couldn’t save Israel from the Midianites. Gideon believed that since he came from the weakest clan in his tribe and because he was the “least” in his father’s house he couldn’t possibly do what he was being called to do (Judges 6.15-16). But God knew exactly who Gideon was. He called him a “mighty man of valor.” God tells him “go in this might of yours… do not I send you?” And God reassures Gideon “I will be with you” and surely He was as Gideon freed the Israelites from the oppression they faced.

Back to the question in hand, “what is your legacy?” I was reminded of what Paul says in 2nd Timothy 4.7, “I have fought the good fight, I have finished the race…” and I realized that I too have fears. I know, shocker. I fear not only not fighting, but not taking a swing at all. I fear not only not finishing the race, but not running at all. When it’s my time to depart, I want my kids to remember me not only as a loving father and husband but most importantly someone that risked everything for the Kingdom. Someone that kept the faith and ran the race with endurance, always looking at Jesus.

So, if the same God that gave Moses the words in front of Pharaoh. The same God that parted the Red Sea. The same God that used Gideon with only 300 men. The same God that raised Lazarus from the dead. The same Spirit that raised Jesus from the dead. If that same God is with us. If that same Spirit is within us. What are we afraid of? What is there that can hold us back? I mean, “If God is with us, who can be against us?” Right? RIGHT!!! Moses and Gideon faced their fears, but they were NEVER alone.

Just like Moses, Gideon and the rest of the cast from Hebrews 11, let’s be obedient to what God has for us. He’ll take care of the details. He’ll take care of us. We just have to listen, go, and trust. The legacy will take then take care of itself. But, let us not leave a legacy so that the generation behind us can say, “look at what (insert your name here) did,” but rather “look at what God did.”

img_1023

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s